ET SILUIT TERRA IN CONSPECTU EIUS

lunes, 3 de diciembre de 2007

LI

LI

El día nace entre dos soles de medianoche
sostenidos por el suspiro de tu naciente pecho.
Brillantes como tu mirada en la noche más oscura,
cautivadores como tu sonrisa en la primavera más florida.

Es tan inquietante tu recuerdo en cada pesado caer
de la frágil manecilla condenada a perpétuo trabajo.
Tan delicioso como el aroma de tu piel,
tan suave como el algodón sobre el cielo en primavera
como primavera es tu rostro en cada sonrisa
y como en cada sonrisa tuya primavera es mi alma.

Corre el viento llevando tu recuerdo, el tiempo es nada.
Yo lo sé y tú lo sabes también.
Quizás llegue el día en que el cielo se quede sin estrellas,
pero tu luz seguirá brillando.
Quizás llegue el día en que no hayan más amaneceres,
pero me bastará con tu mirada.

Veré en tus ojos el nacer de tu estrella,
sentiré en tus labios la paz de mi espíritu.
Abrazaré tu recuerdo en tu ausencia
y en tu ausencia recordaré tu cabello al viento en primavera.

El día nace entre dos soles de medianoche
sostenidos por un suspiro en la distancia,
quisiera saber que eres tú...