ET SILUIT TERRA IN CONSPECTU EIUS

jueves, 4 de septiembre de 2008

LIX

LIX

Fue un relámpago gris el que cruzó cabilante
el basto negro oceáno de la desolación
y en la sola presencia de tus ojos frente a mis ojos
se encendió el crisol de mi alma
repleto del olvidado verso exiliado en mi angustia.
Eleváronse sus llamas hasta colmar mi mirada
con el brillo de un sol
escondido en el
rincón más lejano de mi conciencia.


Y tan distante y tan cercana
la extensa llanura de la piel tersa tuya
invitaba discreta y temerosa
el recorrer cautivo de mi mirada sobre tus sombras.

Tan claro como el lejano destello de venus
sobre el oscuro mar de silencio
distinguiánse
tus manos sobre mi pecho,
y mi pecho lleno de lo que ya no existe,
se llenó de la luz tuya,
de la luz en tus sombras hecha magia
y de magia llena mi vida en tus sonrisas
.

Fue un relámpago gris el que cruzó cabilante,
y en la sola presencia de tus ojos frente a mis ojos
me llenó de tí.