L
Ruidos recorren mi mente,
martillean incesantes mi conciencia.
¿Es que acaso el error cometido se hace más pesado en el silencio?
E incluso en esta habitación tan estrecha puedo ver el rostro de culpa en cada esquina
y aquel rostro me atormenta,
en la distancia tan sereno... ahora próximo tan tranquilo.
Apenas unos pasos,
y el límite imaginario de una culpa imaginaria ponen fin a mis deseos.
Apenas unos suspiros,
y manos llenas de culpa extrangulan mi esperanza.
¿Qué puedo hacer mientras espero?
Mis ojos están cansados,
mis oídos no escuchan nada más que murmuros de remordimiento.
El olor en esta celda es tan fétido... y tan sólo yo estoy aquí.
¡Qué pesadas son estas cadenas!
... o que cansados están mis huesos.
Ruidos recorren mi mente
y una vieja troba casi olvidada canta dentro de mí.
¿Es que acaso los años pasan más rápido en el silencio
o es que en el silencio muero más de prisa?
Puedo ver un rostro... ya no es la culpa
... debe ser la muerte.

Ruidos recorren mi mente,
martillean incesantes mi conciencia.
¿Es que acaso el error cometido se hace más pesado en el silencio?
E incluso en esta habitación tan estrecha puedo ver el rostro de culpa en cada esquina
y aquel rostro me atormenta,
en la distancia tan sereno... ahora próximo tan tranquilo.
Apenas unos pasos,
y el límite imaginario de una culpa imaginaria ponen fin a mis deseos.
Apenas unos suspiros,
y manos llenas de culpa extrangulan mi esperanza.
¿Qué puedo hacer mientras espero?
Mis ojos están cansados,
mis oídos no escuchan nada más que murmuros de remordimiento.
El olor en esta celda es tan fétido... y tan sólo yo estoy aquí.
¡Qué pesadas son estas cadenas!
... o que cansados están mis huesos.
Ruidos recorren mi mente
y una vieja troba casi olvidada canta dentro de mí.
¿Es que acaso los años pasan más rápido en el silencio
o es que en el silencio muero más de prisa?
Puedo ver un rostro... ya no es la culpa
... debe ser la muerte.

