ET SILUIT TERRA IN CONSPECTU EIUS

viernes, 31 de agosto de 2007

...próximamente

Veo el contador de visitas y hay algunas (oh!). Estoy escribiendo algo y creo que en un par de días estará listo. Sí a alguien le interesa, en poco tiempo pondré algo nuevo y de todas formas, lamento la demora.

martes, 14 de agosto de 2007

XLVIII

XLVIII

Cada vez, cada día, no lo olvidé.
Cada noche, si eran noches aquellas
o quizás días llenos de oscuridad,
eran tan sólo destellos efímeros que alejaban el dolor
y era el dolor quien hasta entonces me consumía
y sin embargo, aún arden en mí los recuerdos de la soledad.

Pero entre oscuras siluetas en valles lejanos
y entre densas neblinas de ríos olvidados
una estrella surgió y un brillo casi ya olvidado llegó ante mí.
Con tiernas sonrisas y dulces miradas,
era aquello que creía perdido
y sin embargo entonces, se abrigo una esperanza.

Una brisa rozó mis mejillas y la tersura de tu piel se reveló ante mi.
Calidez casi ya extinta con el último amanecer de mi vida
fue el cruce de tu mirada con la mía.
Y tu voz, sí, tu voz.
Tu voz de melancolía, tu voz de sueños, tu voz de alegría.
Aquel dulce canto de ángel que cuída de mí,
mostrando aquella risa que invitaba a la mía,
me hacía olvidar el dolor,
me hacía olvidar la vida.

Todo aquello fue un segundo, todo aquello fue nada,
podrían ser mil centurias y aún así no ser nada.
Y es que el tiempo no conoce de ti,
y tu naturaleza no conoce del tiempo.
No bastaría esta vida, no bastarían otras, ... no bastaría ninguna.

Un abrazo tuyo, tenerte en mis brazos.
Una caricia tuya, tomarte de las manos.
Un beso tuyo, una mirada, tu dulce mirada.
Nada de lo que eres basta para una vida
y mi vida no basta para tenerte.


domingo, 5 de agosto de 2007

XLVII

XLVII

Ojos negros...ojos negros
¿Qué es lo que hay detrás de tu mirada de ojos negros que me hace sentir ésto?
y ¿Qué es ésto que siento por tu mirada de ojos negros?

¿Acaso debería evitar sentir?
¿Acaso debería evitar mirarte?
...es que acaso me está prohibido sentir esto a causa de aquello que ya siento?

Es tu mirada, son tus ojos negros,
son ellos quienes con su luz cegadora me invitan a verte
y es en ellos en quienes te veo.

Veo la magia del estrellado velo de sombras que cubre tu luz
y veo tu luz en medio de las sombras que me seducen con tu mirada
y veo en tu mirada el infinito y el infinito es nada en tus ojos negros.

Ojos negros...ojos negros
¿Cuánta luz me han dado tus ojos negros?
¿Cuántas sonrisas me han robado y cuántos versos les he cantado a tus ojos negros?

Ojos negros, mírame con tus hermosos ojos negros.




XLV

XLV

Y tienden a ser gotas pesadas aquellas que por tus mejillas caen
y suelo observarte entre las esquinas olvidadas de tus recuerdos
y a veces, sólo a veces, lograr ver cuán húmeda es tu prisión.

Has vivido tantos años así, que más dan algunos más.
Si dios tuviera un rostro ¿Cómo quisieras que fuera?
...acaso aún tienes algo de fe?
...acaso te quedan fuerzas para creer?

Si algún extraño se cruza en tu camino,
si alguien llamase por teléfono,
...aún existirías?
Acaso sólo dejas ver aquello que te atormenta
o tan sólo quieres permanecer a su lado?

Son tantas interrogantes para una mirada vacía.
Tan sólo un amanecer hizo brillar la tuya y luego,
no hubo más, todo quedó en las penumbras de tu dulce dama.

Si a veces piensas que ya fue demasiado,
no servirá de nada.
Tu voluntad ya no te pertenece,
has olvidado que la vendiste?
... aún no lo entiendes?

Detrás de ti tan sólo queda aquel jardín, ahora marchito,
por el que llegaste a esto.
Ya no hay pasos que devolver, para tí sólo habrá la monotonía de un tiempo degenerado,
una realidad aislada y libre de la presencia del indomable e impetuoso tiempo
...nada más.

Y tienden a ser gotas pesadas aquellas que por tus mejillas caen
y suelo observarte entre las esquinas olvidadas de tus recuerdos
y a veces, sólo a veces, crees poder verme.


XLVI

XLVI

Soledad. Cuánto tiempo he de ser compañero tuyo en la esencia tuya.
Cuánto más ha de pasar para que t canses al fin de mí.
Dime ¿Cuánto más?

Ya mi alma te ha desafiado y ya he conocido tu soplo con fragancia a muerte.
Quiero sentir nuevamente la brisa olvidada de una primavera olvidada
suave caricia que reconforte mi marchita piel castigada por los inviernos de tu sonrisa.

¿Cuántos más, dime soledad cuánto más?
Ya me he cansado de tus besos tibios
ya tus amargas miradas me han irritado.

Hoy visto nuevamente la oscura capa que me cubre de nada y a nada cubre.
¿Qué soy estando aquí? No soy nada.
Me has enseñado a sufrir, me has enseñado a sufrir amando
me has enseñado a amar sin ser amado.

Nunca creí que te vería cerca a mí, y hoy que estás a mi lado
al fin puedo ver aquello que perdí.

Los oceános se elevan en noches de luna
y eran esas noches quienes me llevaban hacia ti.
Los errores cometidos los estoy pagando
y en la extensión de aquello que no eres somos uno.

El tiempo que comparto no es mío,
el tiempo que ha pasado no es de nadie,
¿Cuánto más soledad, dime cuánto más?