ET SILUIT TERRA IN CONSPECTU EIUS

domingo, 5 de agosto de 2007

XLV

XLV

Y tienden a ser gotas pesadas aquellas que por tus mejillas caen
y suelo observarte entre las esquinas olvidadas de tus recuerdos
y a veces, sólo a veces, lograr ver cuán húmeda es tu prisión.

Has vivido tantos años así, que más dan algunos más.
Si dios tuviera un rostro ¿Cómo quisieras que fuera?
...acaso aún tienes algo de fe?
...acaso te quedan fuerzas para creer?

Si algún extraño se cruza en tu camino,
si alguien llamase por teléfono,
...aún existirías?
Acaso sólo dejas ver aquello que te atormenta
o tan sólo quieres permanecer a su lado?

Son tantas interrogantes para una mirada vacía.
Tan sólo un amanecer hizo brillar la tuya y luego,
no hubo más, todo quedó en las penumbras de tu dulce dama.

Si a veces piensas que ya fue demasiado,
no servirá de nada.
Tu voluntad ya no te pertenece,
has olvidado que la vendiste?
... aún no lo entiendes?

Detrás de ti tan sólo queda aquel jardín, ahora marchito,
por el que llegaste a esto.
Ya no hay pasos que devolver, para tí sólo habrá la monotonía de un tiempo degenerado,
una realidad aislada y libre de la presencia del indomable e impetuoso tiempo
...nada más.

Y tienden a ser gotas pesadas aquellas que por tus mejillas caen
y suelo observarte entre las esquinas olvidadas de tus recuerdos
y a veces, sólo a veces, crees poder verme.


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